Encadenar prompts: flujos de trabajo multietapa
Objetivos de este capítulo
- Transformar una descomposición en pipeline reutilizable con artefactos intermedios
- Colocar la validación humana en el punto de máximo apalancamiento
- Usar el bucle generador-crítico y depurar una cadena etapa por etapa
El muro del prompt único
Cada mes, Sofía produce la newsletter de Planiresto: una monitorización de tres fuentes, un ángulo editorial, un artículo de 600 palabras, un asunto de email que dé ganas de abrir. Apoyada en el capítulo 4, escribió un prompt magistral de cuarenta líneas que lo pide todo de golpe. Resultado: un texto correcto pero extrañamente plano, unos aprendizajes del sector tratados por encima, un ángulo elegido por defecto — e imposible saber qué parte del prompt corregir, puesto que todo sale en bloque.
El capítulo 3 ya dio el principio: descomponer. Este capítulo lo transforma en método equipado: el encadenamiento de prompts, donde cada etapa produce un artefacto intermedio — una lista, un plan, un borrador — que se convierte en la entrada de la etapa siguiente. La diferencia con la descomposición improvisada del capítulo 3: aquí, la cadena se diseña por adelantado, se documenta, y se reutiliza cada mes de forma idéntica. Es un proceso de producción, no ya una conversación.
¿Por qué una cadena vence sistemáticamente al megaprompt en los trabajos complejos? Tres razones. La calidad: cada etapa recibe toda la atención del modelo, en lugar de repartirse un solo esfuerzo. El control: puedes inspeccionar y corregir cada artefacto antes de que contamine lo que sigue. El diagnóstico: cuando el resultado final decepciona, sabes qué etapa mirar — exactamente como el árbol de depuración del capítulo 5, pero aplicado a un proceso entero.
Diseñar la cadena: etapas, artefactos, puntos de control
Una cadena se diseña al revés, partiendo del entregable. Para la newsletter: hace falta un artículo finalizado; por tanto antes, un borrador criticado; por tanto antes, un borrador; por tanto antes, un ángulo validado; por tanto antes, unos aprendizajes del sector. Cinco etapas, cuatro artefactos intermedios. Para cada etapa, anota tres cosas: lo que recibe, lo que produce, y quién valida — tú o nadie.
flowchart LR
A["Fuentes del sector"] --> B["Etapa 1: aprendizajes clave"]
B --> C["Etapa 2: tres ángulos propuestos"]
C --> V{"Validación humana del ángulo"}
V -->|"Ángulo elegido"| D["Etapa 3: borrador completo"]
D --> E["Etapa 4: crítica dirigida"]
E --> F["Etapa 5: versión final + asunto"]Observa dónde está colocada la validación: después de la propuesta de ángulos, antes de la redacción. Es el punto de máximo apalancamiento: la decisión más estructurante (de qué hablamos, bajo qué ángulo) se toma sobre un artefacto corto y legible en treinta segundos, antes de que cientos de palabras se escriban en la dirección equivocada. Validar antes no controlaría nada (los aprendizajes brutos son factuales); validar después costaría caro (reescribir 600 palabras porque el ángulo era malo). Coloca siempre tu validación allí donde la decisión es todavía pequeña y sus consecuencias todavía grandes.
Etapa 1: extraer los aprendizajes
Eres una analista de tendencias para un editor de software de horarios destinado a restauradores.
Aquí tienes tres contenidos del sector, cada uno entre delimitadores:
--- FUENTE 1 ---
{{artículo 1}}
--- FUENTE 2 ---
{{artículo 2}}
--- FUENTE 3 ---
{{estudio 3}}
--- FIN ---
Tarea: extrae los 5 aprendizajes más útiles para gerentes de restaurante, citando la fuente de cada uno.
Formato: lista numerada; cada aprendizaje = 1 frase de hecho + 1 frase de «por qué importa para un restaurador» + la mención [Fuente N]. Únicamente lo que figura en las fuentes: si un punto es una interpretación, señálalo con [interpretación].Todo el curso converge en este prompt de etapa: rol con audiencia (capítulo 4), fuentes delimitadas (capítulo 1), formato estricto con trazabilidad (capítulo 4), y una barrera contra la invención («únicamente lo que figura en las fuentes»). El artefacto producido — la lista con fuentes — es corto, verificable en dos minutos, y se convierte en la entrada de la etapa siguiente. Esa es la propiedad clave de un buen artefacto intermedio: inspeccionable rápidamente.
Etapas 2 y 3: el artefacto como relevo
Aquí están los aprendizajes validados de nuestra monitorización del mes:
{{lista de la etapa 1, corregida}}
Tarea: propón 3 ángulos editoriales para la newsletter mensual, del más seguro al más audaz.
Formato para cada ángulo: un título provisional, el aprendizaje principal explotado, la promesa para el lector en 1 frase, y el riesgo de ese ángulo en 1 frase. No escribas el artículo: únicamente los ángulos.Dos detalles hacen la robustez de este eslabón. «Aquí están los aprendizajes validados»: Sofía pega la lista que ha releído y eventualmente corregido — la cadena transporta información controlada, no la salida bruta de una máquina. Y «no escribas el artículo»: sin ese tope, el modelo se desborda con gusto hacia la etapa siguiente, y recibes un artículo basado en un ángulo que no has elegido. Cada etapa debe hacer su trabajo, todo su trabajo, y nada más que su trabajo.
La etapa 3 — la redacción — sigue el mismo esquema de relevo, y es la que más se beneficia del trabajo previo: el fondo ha sido validado dos veces, al modelo solo le queda escribir bien. Es la inversión mental del encadenamiento: se asegura primero el pensamiento, luego la escritura — mientras que el megaprompt lo hacía todo a la vez, y todo a medias.
Ángulo elegido y validado: {{ángulo 2, ajustado tras relectura}}.
Redacta el borrador completo de la newsletter de abril.
Restricciones:
- Unas 600 palabras. Estructura: introducción, 3 partes con título, conclusión con llamada a la acción.
- Tono directo y concreto, trato directo al lector, un ejemplo o una cifra por parte.
- Apóyate ÚNICAMENTE en los aprendizajes validados de abajo, sin añadir hechos externos:
{{lista de los aprendizajes validados}}
- No escribas el asunto del email ni variantes: únicamente el cuerpo de la newsletter.Fíjate en la última restricción, otro tope de etapa: el asunto del email se pospone voluntariamente a la etapa 5, después de la crítica. ¿Por qué? Porque un buen asunto se elige sobre la versión final del texto, no sobre un borrador que aún va a moverse — y porque el asunto merece su propio régimen de prompt: en la etapa 5, Sofía pide «8 asuntos de menos de 50 caracteres, de los más sobrios a los más intrigantes», una formulación de temperatura implícita abierta (capítulo 4), allí donde la redacción del cuerpo exigía una temperatura cerrada. Una cadena bien diseñada ajusta el régimen de cada etapa a su naturaleza: factual bloqueado para la monitorización, creativo desatado para el asunto.
Etapa 4: el bucle generador-crítico
La cuarta etapa aplica la autocrítica del capítulo 3, pero especializándola: en lugar de un vago «relee y mejora», la crítica recibe una parrilla precisa — y ahí es donde las personas del capítulo 6 vuelven a escena.
Aquí está el borrador de nuestra newsletter:
---
{{borrador de la etapa 3}}
---
Critícalo según 4 ejes, sin reescribirlo:
1. Gancho: ¿un restaurador desbordado lee más allá de la primera frase? ¿Por qué?
2. Concreción: ¿cada parte contiene un ejemplo o una cifra utilizable?
3. Tono: localiza toda frase que suene corporativa o vacía, cítala.
4. Acción: ¿el final da una razón clara para hacer clic?
Formato: para cada eje, veredicto en 1 frase + cita del pasaje afectado + sugerencia concreta. Termina con las 2 correcciones prioritarias.Separa bien la crítica de la reescritura: un prompt que pide las dos a la vez produce una crítica complaciente y una reescritura tímida. En dos tiempos — crítica primero, luego «aplica las correcciones 1 y 3, deja el resto» — mantienes el control sobre lo que cambia. Y el «cita el pasaje afectado» obliga a la crítica a ser verificable: una crítica sin cita es una opinión, una crítica con cita es un diagnóstico.
¿Una conversación o varias? La cuestión del contexto
¿Hay que desplegar la cadena en una sola conversación o abrir una por etapa? Ambas funcionan, con un arbitraje. Una sola conversación conserva el contexto (el modelo recuerda las etapas pasadas), pero el historial se hace pesado y las consignas antiguas pierden peso — es la deriva vista en el capítulo 4. Conversaciones separadas parten limpias, pero tú debes volver a pegar el artefacto de entrada cada vez.
La regla práctica de Sofía: conversaciones separadas para las etapas críticas (la crítica de la etapa 4 es más honesta cuando el modelo no ha escrito él mismo el borrador en el mismo hilo — no tiene que defender su propio trabajo), conversación única para los encadenamientos cortos. Y en todos los casos, cada prompt de etapa vuelve a pegar explícitamente su artefacto de entrada: la cadena no debe depender nunca de la memoria de la conversación para funcionar. Eso es lo que la hace repetible el mes siguiente.
Variantes paralelas y cadena documentada
El encadenamiento tiene un primo: la puesta en paralelo. En la etapa 3, en lugar de un borrador, Sofía a veces pide dos sobre el mismo ángulo — uno clásico, otro más audaz — y luego somete ambos a la crítica de la etapa 4 y se queda con el mejor. Generar variantes cuesta unos segundos; elegir entre dos versiones criticadas da casi siempre un final mejor que mejorar una versión única. Reserva ese lujo a los contenidos de alto impacto: es tiempo de relectura adicional.
Queda capitalizar. Una cadena que ha demostrado su valor se documenta como una plantilla del capítulo 5, pero a la escala del proceso: un documento «Cadena newsletter» que lista las etapas, el prompt de cada etapa con sus campos {{ }}, el artefacto esperado, y el punto de validación. El mes siguiente, Sofía despliega el documento en lugar de reinventar — y cada mejora encontrada por el camino se traslada al documento. Su newsletter ha pasado de una jornada penosa a dos horas serenas, con una calidad que su antiguo megaprompt nunca rozó.
Un último reflejo para hacer madurar tus cadenas: mídelas. Anota, en cada ejecución, el tiempo dedicado por etapa y el lugar donde más has corregido. Esas dos cifras designan sin debate la siguiente mejora: si la etapa 4 te devuelve cada mes las dos mismas críticas, es que el prompt de la etapa 3 debe integrar esas exigencias de antemano; si la validación del ángulo te lleva treinta segundos desde hace tres meses, quizá pueda aligerarse. Una cadena no es un monumento: es un proceso que se refina con el uso, exactamente como una plantilla — y el documento que la describe es el lugar donde ese refinamiento se acumula en lugar de evaporarse.
Contexto
Sofía debe producir la newsletter de abril y quiere confirmar el método: desplegar la cadena completa de las cinco etapas, medir el tiempo dedicado, y documentar el proceso para hacerlo repetible en mayo por cualquiera del equipo. Tiene sus tres fuentes del sector a mano y un objetivo claro: un artículo de 600 palabras cuyo ángulo haya sido elegido conscientemente, no por defecto.
Instrucciones
- Elige un entregable recurrente que hoy te exija un gran prompt único (newsletter, informe, dosier) y trocéalo al revés: del entregable final hacia los artefactos necesarios.
- Para cada etapa, anota lo que recibe, lo que produce, y si tú validas — luego localiza TU punto de apalancamiento: la decisión más estructurante sobre el artefacto más corto.
- Escribe el prompt de la etapa 1 con rol, fuentes delimitadas, formato del artefacto y barrera anti-invención; lanza y corrige el artefacto obtenido.
- Encadena las etapas volviendo a pegar explícitamente cada artefacto validado; en la etapa de redacción, acota el trabajo («no escribas la etapa siguiente»).
- Añade una etapa de crítica con parrilla (3-4 ejes, citas exigidas) en una conversación separada, y aplica después solo las correcciones que tú elijas.
- Documenta la cadena en un archivo: etapas, prompts con huecos, artefactos, punto de validación — y anota el tiempo dedicado para comparar el mes que viene.
En resumen
- Una cadena de prompts reemplaza al megaprompt: cada etapa produce un artefacto corto, inspeccionable, que alimenta a la siguiente.
- Diseña al revés desde el entregable, y anota para cada etapa: qué recibe, qué produce, quién valida.
- La validación humana se coloca en el punto de apalancamiento: decisión estructurante, artefacto corto, antes de la producción costosa.
- Cada etapa hace todo su trabajo y nada más que su trabajo: acótala («no escribas el artículo») para evitar los desbordamientos.
- La crítica se separa de la reescritura, recibe una parrilla precisa y cita sus pasajes — idealmente en una conversación nueva.
- Un error inicial atraviesa toda la cadena: verifica los primeros artefactos con el máximo cuidado.
- Documenta la cadena (etapas, prompts con huecos, validaciones): se convierte en un proceso repetible, no en una improvisación mensual.
Quiz — comprueba tu comprensión
1. ¿Cuál es la ventaja principal de una cadena sobre un megaprompt único?
2. ¿Dónde colocar la validación humana en una cadena?
3. ¿Por qué acotar una etapa con «no escribas el artículo, únicamente los ángulos»?
4. ¿Por qué lanzar la crítica en una conversación separada?
5. ¿Qué es el error en cascada?
6. ¿Cómo hacer una cadena repetible el mes siguiente?